Opinión | 21/03/2020 10.21

Tránsito Zombies o peatones y la distinta vara para actuar ante epidemias

Controles de la epidemia en Argentina.

Controles de la epidemia en Argentina.

FM Más.

Es 1 de diciembre y en la ciudad de Wuhan, China, se reporta un grupo de personas con "neumonía" ... llegado el 22 de enero hay 555 infectados, 17 muertos y 28 personas curadas, para el tercer lunes de marzo ya existen 167.449 infectados, 76.034 personas curadas y un saldo de 6.440 fallecidos, Argentina aporta 2 de esas víctimas fatales. La OMS declara la pandemia y muchos países toman medidas al respecto, en el nuestro, por ejemplo, se suspendieron las clases y actividades masivas y se licenció a los mayores de 60 años.

Cada tercer jueves de marzo se conmemora el Día Nacional del Peatón con el objetivo de promover, por parte de los conductores de vehículos, el respeto de los derechos que tienen los peatones a circular con seguridad por la vía pública.

A veces pienso y me pregunto ¿por qué actuamos con tanta celeridad ante problemas terribles como el que atravesamos hoy con el coronavirus y por qué no podemos actuar, no digo con la misma celeridad, ni de manera eficiente... sino al menos actuar... ante otras pandemias como la siniestralidad vial que, en promedio, se cobra cada año, 5.500 víctimas fatales en nuestro país?

Resulta que en las principales ciudades de la Argentina entre el 40 y 44 por ciento de esos fallecidos simplemente caminan, son peatones. ¡Sí, murieron por peatones!

Todo esto lo pienso mientras estoy en una esquina esperando para cruzar con mi hija de 12 años y veo cómo del supermercado -al que intento llegar- salen personas que cruzan a mitad de cuadra, cargadas con bolsas, "changos" y niños, esquivando autos en doble fila y otros que vienen circulando -con niños que flotan sueltos en su interior-. Se mueven ajenos a todo lo que sucede a su alrededor. No sólo no ven por el "caos de tránsito", andan enajenadas porque la tele les dijo que corran por su vida.

¿Hace cuánto que nos convertimos en zombies? Hoy es el coronavirus, pero la sensación de adrenalina con la que nos movemos a diario, no se cura con una vacuna, es un hábito adquirido. Y en esa vorágine, no nos damos cuenta que el ejemplo para nuestros niños y niñas es nefasto.

El peatón naturalmente es vulnerable, pero en este caos generalizado donde rige la ley del más fuerte, más lo hacemos con nuestra propia irresponsabilidad. Todo sucede mientras creemos escapar a la muerte. Y, paradójicamente, hoy -igual que ayer y mañana- 20 personas mueren en la Argentina a causa de un siniestro vial.

Lo expuesto hasta acá no viene a desestimar las acciones de prevención adoptadas por las autoridades, sino más bien a destacar su trabajo, que muestra que cuando existe voluntad los problemas por más trágicos que sean, se resuelven o -al menos- se contienen.

Sólo en Argentina, cada año, millones resultan heridos y sufren lesiones permanentes, a causa de un siniestro vial, lo que representa perdida en su calidad de vida y genera importantes gastos al Estado.

Gasto no es peyorativo, es una realidad. La Unión Interparlamentaria con sede en Ginebra, Suiza, destaca que por cada dólar invertido en seguridad vial se ahorran US$7 en el sistema de salud. Quizás sea hora de construir, desde las aulas, pequeños peatones responsables que adopten conductas seguras para siempre. (Télam

(*) Titular de la Asociación para la Disminución de Siniestros Viales (ADISVI) y director del programa Mamás y Niños Seguros (MyNS)